El Sevilla estrena espectáculo

“La vida es rocanrol” es el título del nuevo monólogo de El Sevilla. Tras 23 años de carrera con los Mojinos Escozíos, se sube de nuevo a los escenarios con su tercer show teatral, un espectáculo en el que el rock star se confiesa…

¿Qué piensa su madre de sus pelos, de su ropa y de sus tatuajes?

¿Cómo educa a sus hijos un tipo que tiene un grupo que se llaman los Culos Escozíos?

¿Qué hace una Rock Star cuando le toca ser presidente de su comunidad de vecinos?

Éstas y muchas otras dudas serán resueltas en “La vida es rocanrol”, el nuevo espectáculo con el que a partir de enero empezaremos a girar por teatros de todo el país. Madrid, Sevilla, Barcelona, Almería y Valencia serán algunas de las ciudades de la gira… pero estad atentos, que en breves anunciaremos más fechas ¡Qué no pare el rocanrol!

 

 

La Vida Moderna Live Show bate récords

El pasado sábado 17 de noviembre los chicos de La Vida Moderna hicieron historia. David Broncano, Héctor de Miguel e Ignatius Farray consiguieron lo nunca visto en la comedia española: congregar a más de 5.700 personas en un único espacio para disfrutar de una noche de comedia.

Estamos hablando de La Vida Moderna Live Show, el homólogo teatral del famoso programa radiofónico de La Ser. El lugar elegido fue el Pabellón La Font de Sant Lluís de València. Ni la lluvia torrencial, ni la amplia oferta cultural para ese mismo día en la ciudad fueron un impedimento para que los miles de fans de los humoristas abarrotaran el pabellón del Valencia Basket Club. Actuaban ese mismo día en la ciudad La Raíz, Los Planetas y Albert Pla, entre otros; y aún así, el aforo quedó completamente lleno.

Desde MPC queremos dar las gracias a todos los que han hecho posible esta locura; especialmente  a nuestros partners in crime, el equipo del Espai La Rambleta.
Seguimos con mucha ilusión para batir el récord de nuevo ¿Qué ciudad será la próxima?

El tierno cinismo de Berto Romero arrasó el Auditorio

Nada tiene sentido, salvo que lo encuentres. Berto Romero dejó esta reflexión el domingo por la noche en el Maestro Padilla como despedida, sin forzar mucho la voz para que la filosofía no le arrebatara espacio a la comedia. El Auditorio, a reventar, estalló en un aplauso que el brillante monologuista escuchó perdiéndose entre las bambalinas, como si la timidez fuese una de sus virtudes.

Había transcurrido más de hora y media de risa e inteligencia al 50%, salpicadas de canciones. Poco o nada de nuestra forma de vida quedó a salvo del afilado y tierno cinismo de este Cyrano del humor que siempre alude a su nariz como si fuese una especie de imagen de marca impagable, para reírse de si mismo.

Pero antes de destripar a esta sociedad nuestra que deambula torpemente desde el gimnasio a los traumas emocionales, Berto Romero ofreció delante del telón una sutil defensa del teatro y del espectáculo en vivo, implicando al patio de butacas en su razonamiento. La risa había comenzado.

‘Mucha tontería’

El título lo dice todo. Hay demasiadas tonterías y, posiblemente, todos somos sospechosos de sustentarla. El cómico, cuando es bueno, se gana la vida siendo el espejo de la estupidez. Así, Berto Romero, que supo “hablar con Dios” en el escenario y que machacó literalmente el culto al cuerpo y la degradante dependencia de la autoestima y otras zarandajas similares.

Berto parece incapaz de llenar el escenario con su anatomía, pero rebasa con creces la medida del espectáculo con él mismo como único personaje, repartiendo latigazos verbales a diestro y siniestro o “leyendo” el pensamiento de algunos espectadores con ayuda de una inefable app.

¿Qué pensarían de un tipo que deja el pene descansando sobre el filo del lavabo mientras se afeita en los vestuarios de un gimnasio? ¿Han considerado alguna vez lo ridículas que pueden ser las nuevas tendencias alimentarias desde el sentido común? Berto Romero asegura que no es capaz de correr más de cinco metros para tomar el autobús. Después de hacerlo, se detiene al descubrir que no le persiguen y que no tiene sentido seguir corriendo. Eso de correr es, en su opinión, una cosa de “cuarentones divorciados” que visten con mal gusto… Así, perla tras perla, fue componiendo un collar de estampas y situaciones cercanas y creíbles.

Depurado sentido del espectáculo

El depurado sentido del espectáculo de Berto Romero se nutre en este monólogo de dos ingredientes de alto valor nutritivo: su faceta como cantante y su propia vida como hilo conductor. No se puede ser más auténtico . Quizás por eso ganó el Premi TB 2017-2018 como Mejor monólogo cómico.

Artículo de Jacinto Castillo – 14/11/2019, para La Voz de Almería.